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A partir de este 1 de noviembre comenzó a funcionar la Ley de Recursos Humanos Inclusivos en Chile. La Ley 21.275 modifica el Código del Trabajo exigiendo a las empresas con más de 100 empleados la adopción de nuevas medidas que faciliten la inclusión de los trabajadores con discapacidad.

El primer paso fue la Ley 21.015 de Inclusión Laboral, que comenzó a operar en abril de 2018, transformándose en un gran avance al establecer la obligación -a todas las empresas con más de 100 colaboradores- a que el 1% de su planta contratada sean personas con discapacidad. Sin embargo, diversos análisis apuntaron a la necesidad de complementarla con un mayor grado de conocimiento en las organizaciones, lo que derivó en la Ley 21.275 de Recursos Humanos Inclusivos.

La legislación incluye la obligación de implementar tres medidas adicionales en las empresas:

  • Contar con al menos un experto en materias de inclusión laboral en el área de recursos humanos, llamado Gestor/a de Inclusión Laboral, el cual debe estar certificado por un centro evaluador acreditado por ChileValora.
  • Elaborar e implementar anualmente programas de capacitación a su personal, con el fin de entregar herramientas para una inclusión laboral sostenible.
  • La tercera, promover políticas de inclusión laboral en función de las normas de igualdad de oportunidades e inclusión laboral en todas las actividades realizadas dentro o fuera de la jornada laboral.

¿Qué se entiende por empresa inclusiva?

Aquella que trabaja para que todos sus colaboradores, sin importar su condición, tengan la misma oportunidad de desarrollarse profesionalmente.

¿Qué la diferencia?

Su cultura abierta y su ambiente de confianza, donde todos los colaboradores se desenvuelven de manera auténtica y se sienten orgullosos de pertenecer a la compañía.